Antes que el mar. Antes que el Sol. Antes que el aire, estabas tú.
Eres tú el que puso armonía en el mundo. Fuiste tú, porque tú eres principio y fin.
¿Quién como tú Jehová, entre los dioses? ¿Quién como tú, magnifico en santidad, terrible en loores, hacedor de maravillas?
Toda la creación respeta y obedece tu mandato. Las flores se inclinan. La tempestad se aquieta a tu voz. Tú ordenas y el orbe trabaja, porque tú eres el que rige el firmamento. Los astros y las galaxias, todo el conjunto astral se mueve a tu voz.
El hombre, señor, tan pequeño no es capaz de comprender tu grandeza. Si solo tú eres santo, poderoso Dios eterno. Todo hombre debe humillarse y rendirte loores. Tú, que con tu beneplácito nos das entrada al trono de tu gracia, nos sentarás a tu diestra para hablarnos el dulce idioma de tu inmenso amor.
Señor, tú que todo lo puedes y todo lo perdonas, perdónanos nuestras deudas y santifícanos en tu mucho amor y déjanos sentir la gloria de tu Espíritu hoy y siempre. Amén.
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Merari! todas estas suplicas están llenas de unción, Gloria a Dios,
no tengo frases para expresar lo que mi alma siente, solo glorifico Su nombre y le alabo, Amen y Amen.
Bendiciones!