Es importante que nos ocupemos del aspecto que presentamos ante los demás, pero es más importante lo que en realidad somos a solas con nosotros mismos y en la presencia de Dios. Siempre me ha impresionado este versículo en 1Corintios 13: 3 “Y si repartiese toda mi hacienda para dar de comer a pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado y no tengo caridad, de nada me sirve”. Es increíble todo lo que podemos hacer sólo en la apariencia.
Entonces, lo verdadero o realmente importante no es lo que parecemos, tampoco es lo que tenemos o hacemos, ni siquiera la opinión que tengan algunos, de nosotros. Vale lo que somos muy dentro de nuestro interior y en la intimidad de nuestro mundo espiritual.
A veces logramos aparentar que somos virtuosos, al extremo de que nosotros mismos podemos confundirnos y pensar que de verdad somos muy buenos. O por el contrario, quizás tenemos un corazón tierno, amoroso y noble y los golpes de la vida han hecho que nos forremos de una capa de dureza y frialdad, cuando la realidad es otra.
Profundicemos en nuestro yo, sumergiéndonos en nuestro interior, olvidándonos un poco de lo que los demás puedan ver en nosotros y recordando siempre que Dios mira el corazón y conoce hasta el más íntimo de nuestros pensamientos. Pidámosle con corazón sincero que nos renueve, que refresque nuestra alma limpiándola de toda impureza, para que seamos verdaderos de adentro hacia fuera. Y aun cuando nuestro exterior no sea atractivo, podamos sentir el bienestar de estar a cuentas con Él, de estar ciertos de que somos “templos de Dios y que el Espíritu de Dios mora en nosotros”, porque nada se puede comparar a la satisfacción de sentirnos interiormente limpios, reales y verdaderos. Eso, sin lugar a dudas, es Lo Más Importante.
Enviar por E-Mail este artículo




















¡Envíanos un Email

Mi amado Rincon cuanto amo entrar a este lugar de Refugio, Consuelo, Tranquilidad, Confianza, Paz, Fortaleza, Exortacion, es hermoso pues cada vez puedo encontrar algo en lo que Dios quiere hablar a mi vida para mi bienestar y crecimiento Espiritual.
Hermana Liccy gracias por compartir tan bello escrito.
Dios te siga usando para su Honra y su Gloria y para nuestra Bendicion.
Su hermana en Cristo.