El pie es la parte de la pierna que sirve al hombre para sostenerse y caminar. Y al nacer, todos hemos tenido pies pequeños y preciosos. Y si les parece algo imposible de creer, pregúntenle a la madre, las abuelas o las tías que disfrutaron de esos tiempos felices. Yo al menos, recuerdo los pequeños y preciosos pies de mis hijos, mis sobrinos y mis nietos cuando eran recién nacidos, lo hermosos que los encontraba y cómo me maravillaba de la obra tan perfecta que había hecho Dios con aquellos diez deditos y cada minúsculo detalle que completaban esos pies, que cabían perfectamente en mi mano, y sin embargo no les faltaba ni el más mínimo pormenor.
También el profeta Isaías habló de la hermosura de los pies, pero no se refería a los de sus hijos o familiares, sino a los que iban cumpliendo una gloriosa misión. Inspirado por el Espíritu de Dios escribió: “Cuán hermosos son los pies del que trae alegres nuevas, del que publica la paz, del que trae nuevas del bien, del que publica salud…” Y a pesar que faltaban miles de años para que tú nacieras, misionero, se estaba refiriendo a tus pies. Esos pies que han caminado incansables por campos y ciudades, por montañas y valles, polvorientos, cansados, y a veces hasta sangrantes, pero llenos de inspiración, y guiados por la fe, porque iban caminando cumpliendo con el sagrado deber de llevar el evangelio de paz, las nuevas de salvación a los que no conocían a Dios.
Misionero de mi iglesia, que obedeciendo el mandato haz seguido las huellas del Maestro, aunque sientas tus pies cansados, y quizás su apariencia no sea atrayente, recuerda que su hermosura consiste en haber llevado el Evangelio.
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!Que Dios bendiga tu pluma mi amiga! que escrito mas lindo! me a encantado, aquí ya es muy tarde y te figuraras como estoy de adolorida pero no he querido dejar mi comentario para mañana, aunque he caminado pueblos aqui y alli y en otros cuantos lugares nunca llegare a lo que han caminado nuestros primeros misioneros, a los que delante de ellos hay que sacarse el sombrero, porque por ellos por su arduo trabajo hoy nosotros podemos conocer esta gloriosa senda. felicidades a ti tambien en este tú día