Desafortunadamente una de las personas que más quiero, es diabética y por esta triste razón tiene que usar insulina para mantener el nivel correcto de azúcar en su cuerpo. Esto de la diabetes es una enfermedad terrible que sin mucha apariencia, (es a veces difícil de notar) porque puede ir destruyendo órganos vitales a una persona hasta finalmente causarle la muerte. Por este motivo hay que cuidarse y seguir al pie de la letra las instrucciones para usar la insulina, y cualquier medicamento que te receten.
Debido a los cambios que regularmente y por controlar presupuestos, hacen las compañías de seguros, cuando mi amiga fue a buscar el suplemento del mes, se encontró con que le habían cambiado la insulina a otra diferente que nunca había usado. Cuando siguiendo fielmente las instrucciones usó la nueva medicina, al principio pareció que todo iba a estar normal, pero transcurrido un rato, comenzó a sentirse mal, mareada y como que el aire le estaba faltando, y no podía estar de pie porque las piernas no le sostenían. Tuvo que ir a acostarse hasta que se le pasara, y posteriormente buscando cuál sería la razón de su malestar, encontró que esto es una de las reacciones adversas que puede producir la medicina o efectos secundarios.
Algo similar puede ocurrir en la vida espiritual cuando tratamos de cambiar la doctrina que hemos recibido directamente de Jesús, pues reacciones adversas llegan hasta nuestra vida, destruyendo nuestros sueños y acabando con nuestros anhelos, menguando nuestra fe y haciendo que la esperanza que hasta ese momento había sido ancla firme, se tambalee y si no corremos arrepentidos a refugiarnos en los brazos de nuestro Salvador, buscando ayuda, puede que perezcamos .
Sería bueno que siempre rechacemos todo lo que no tenga que ver directamente con la sana doctrina que hemos conocido, y traigamos a nuestra mente las sabias palabras del Apóstol San Pablo: ” Si alguno os anunciare otro evangelio del que habéis recibido, sea anatema”. Porque siempre que obremos de esta manera, estaremos evitando para nuestra vida espiritual, reacciones adversas.
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Querida Judith me da mucha alegria de ver tus lindos escritos con cuanta entereza y firmeza y aliento (para nosotros) lo haces me encantan y me ayudan mucho no solo a mi si no que me ayudan para cuando dirijo los programas los domingos porque son temas de mucha importancia espiritual y a la gente le gusta mucho. recibe un abrazo gracias por tus oraciones, mi familia sigue bien gracias a Dios aunque aun con el susto en el cuerpo pero lo mas importante que estan bien, un abrazo fuerte de mi parte y de mi hija que muchas gracias te queremos