Temas Relacionados

¡Anúncialo!

Entra tu Digg

Anótalo a delicious

Hazle un Stumble

Ponlo en Technorati

Suscríbete a este tema

4 usuarios han respondido a esta entrada

1.
Merari Dijo : miércoles 15 de junio de 2011 a las 4:36 pm    

Jajajaja Carballo hermano, que mal la pasó con este amigo, aunque viéndolo bien, el gato Rufo la paso de maravilla, y a decir verdad usted fue a dar en un buen restaurante, que bueno que le advirtió que no volviera hablarle de esas coincidencias, porque de lo contrario se queda suspirando por su salmón, gracias Vicente por compartirlo con nosotros.
Bendiciones

2.
zandra Dijo : miércoles 15 de junio de 2011 a las 4:50 pm    

hola mis amiguitas, la verdad que me disfruto mucho con la lectura de nuestro hermano Carvallo, esta muy bueno todo lo que escribe, me he gozado esta vez mucho

3.
Liccy Dijo : jueves 16 de junio de 2011 a las 7:07 pm    

Está muy simpática la historia y tuvo un buen final según parece. ¿No le dio por pensar al «filósofo» que el salmón podría llevar mucho tiempo allí expuesto a la contaminación? 🙂

4.
El Macho Dijo : viernes 17 de junio de 2011 a las 10:01 pm    

¡Que ironía! Su intervención filosófica acerca de las coincidencias, fue la ultima coincidencia para que no te pudieras comer esas precisas sardinas.

Comenta utilizando el servicio de usuarios del Rincón

Comenta utilizando el servicio de usuarios de Facebook