
-Por Caridad Krueger
Hace mucho que quería escribir acerca de las leyes dietéticas ordenadas por Dios, en Levítico capítulo 11. Nos tomó mucho tiempo a mis hijos Willy y Miguel y a mí estudiar este tema, en primera porque es muy importante y difícil, pues La Biblia menciona solamente algunas aves inmundas, y no menciona las limpias, esto nos tomó tiempo, espero con la ayuda de Dios, que lo entiendan, y si alguien no está de acuerdo o sabe algo más del asunto, por favor, nos lo deja saber.
Este tema ha sido motivo de controversias entre las diferentes denominaciones cristianas y algunas sectas judías. Dios es nuestro Creador y nos ha dado libre albedrío para decidir qué rumbo tomamos en nuestras vidas. El sabe todo lo concerniente acerca de todos nosotros, los seres humanos, y aunque tenemos la libertad de escoger entre lo bueno y lo malo, El en su inmensa misericordia nos ha dejado un Libro, La Santa Biblia, ahí encontramos toda la información que necesitamos para mantener y entender esta maravilla que es el cuerpo humano. Desdichadamente, muchos no quieren seguir las instrucciones que Dios nos dejó en su Palabra, es por eso que en el mundo hay tantas enfermedades, muchas por comer carnes que son dañinas para nuestro cuerpo. Es muy importante que aquellos que deseen obedecer al Señor entiendan lo que son las comidas limpias e inmundas.
Muchos siglos atrás, Dios reveló a la humanidad qué clase de carnes animales eran adecuadas para el consumo humano. He oído a muchos, incluyendo pastores cristianos, y a algunos rabinos judíos, estos últimos dicen que como ya no hay templo, no hay que guardar ninguna de esas leyes antiguas, y los cristianos aseguran que estas leyes fueron dadas solo a los judíos. Al parecer se olvidaron que Noé sabía cuales eran los animales limpios e inmundos, (Gén.7:2) y entonces no había ni un solo judío. Nuestros lectores pueden leer la lista completa de estos animales inmundos en Levítico 11 y Deuteronomio14.
Esta ley fundamental no forma parte de la ley espiritual de Dios que está resumida en los 10 Mandamientos, tampoco es parte de las leyes ceremoniales, rituales y de sacrificios que más tarde fueron abolidas en la cruz de Cristo, la ley de los animales limpios e inmundos fue dada para toda la humanidad.
Por su gran Misericordia y Sabiduría Dios creó los cielos, la Tierra, las plantas, los animales y al hombre, pero no todas las hierbas, ni los animales son para el consumo humano. Por ejemplo, la hiedra venenosa, la higuereta, la marihuana, la coca, hasta las flores de pascuas son venenosas, y muchas más. Así mismo los animales no todos son buenos para nuestro consumo, a muchos de estos animales los creó Dios para mantener el planeta limpio, el ambiente donde vivimos. El Señor sabía esto, por eso nos dio instrucciones, no como una carga, sino para nuestro propio beneficio. Por ejemplo, el puerco, este animal como muchos otros, fue creado como dije anteriormente para mantener el ambiente limpio, pues el puerco come de todo, hasta animales en estado de putrefacción. Mi abuelito criaba puercos, y un día uno se escapó del corral y comenzó a hozar la tierra y desenterró un gallo que mi abuelo había enterrado, y se lo comió. Pero todas estas impurezas que se comen, a ellos no les hace daño, pues Dios los ha equipado con unas glándulas en forma de tubos, justamente arriba de las pezuñas de las patas delanteras, y por esos tubos excretan una sustancia líquida que parece pus. Es por eso que del puerco emana un olor tan desagradable, pero esto les sirve como un tipo de filtro por donde sale todo el veneno y desperdicio, y es que Dios creó a este animal para que anduviera por los bosques y los montes sueltos, pero el hombre los ha puesto en corrales donde se revuelcan en el cieno, en su misma suciedad. Hoy en día es una de las carnes de más consumo en el mundo. También los científicos han descubierto que el camarón y la langosta marina tienen el mismo ADN de las cucarachas,( tenía que incluir este dato)
Vamos a ver que dice Dios acerca del puerco en Isaías 65: 3-4 “Pueblo que en mi cara me provoca de continuo a la ira, sacrificando en huertos, ofreciendo perfumes sobre ladrillos; Que se quedan en los sepulcros y en los desiertos tienen la noche; que comen carne de puerco y en sus ollas hay caldo de cosas inmundas…”. ¡Imagínense hermanos provocar la ira de Dios! Por cierto en mi país, hay varias religiones que erróneamente les llaman “santeros" (de santos no tienen nada), una de ellas el palo mayombe, o mayomberos, haces ritos parecidos en los cementerios. Lean también Isaías 66:17, toda esta información viene del Antiguo Testamento, pero ¿qué dice el Nuevo Testamento de las comidas limpias e inmundas? ¿Abolió Jesucristo estas leyes? Vamos a ver.
Cada vez que en el nuevo Testamento se menciona el puerco, se describe como lo más bajo que una persona puede caer, por ejemplo, el hijo pródigo Lucas 15:15; Mateo 7:6 y 2Pedro 2:22. Los tres primeros Evangelios nos dicen de la historia de Jesús, cuando se encontró con el endemoniado gadareno, Mat. 8:28-33; Marcos 5: 2-13; Lucas 8:27-34.
Por muchos "cambios" que el hombre haya hecho para mejorar la condición de los puercos, dándoles mejor alimentación y cuidados, el puerco sigue y seguirá siendo un puerco, un animal inmundo no apropiado para el consumo humano, y que de acuerdo a la ciencia médica, estos han contribuido al cáncer, y otras enfermedades como la triquinosis, lombriz solitaria, influenza porcina, cólera porcina y muchas más.
La mayoría de los cristianos utilizan "la visión de Pedro" en Hechos 10, para asegurar que las leyes dietéticas que Dios nos dio a los seres humanos fue abolida. Al parecer se han olvidado que "Dios no es hombre para que mienta, ni hijo de hombre para que se arrepienta". Veamos, en Hechos 10:13 dice que a Pedro le vino una voz diciendo "Levántate Pedro, mata y come”, piensen Uds. qué pensó Pedro en ese momento, cuando vio aquel lienzo que era bajado de la tierra donde había todo los animales cuadrúpedos de la tierra, reptiles y aves del cielo. Pedro respondió: “Señor NO, porque ninguna cosa inmunda he comido jamás”. Al leer este versículo nos damos cuenta, que si la ley dietética hubiese sido abolida (seguramente Jesús les habría enseñado esto a los discípulos, pues Pedro estuvo al lado de Jesús oyendo sus enseñanzas por mucho tiempo, por eso su reacción fue “Señor, ninguna cosa inmunda he comido jamás”. Pero la voz le contestó a Pedro y le dijo: "Lo que Dios limpió, no lo llames tu común”, en esta palabra está la clave de lo que el Señor quería decir, pues amigos hay una diferencia entre la palabra "inmunda" y ‘común" en griego "inmundo" es akathrtos, o sea son los animales que por su naturaleza no son adecuados para el consumo humano, es decir esta condición no puede ser cambiada a estos animales. Dios los creó así inmundos, sin embargo los animales limpios (cashrut, en hebreo, kosher) como la vaca, el pollo, etc, aunque limpios se pueden convertir en "comunes", en griego Koinos, si no han sido propiamente matados, o han sido estrangulados o enfermos. Por ejemplo, el venado es un animal limpio, pero cuando los cazan con un rifle, la mayoría de las veces el animal no muere, entonces los cazadores, realizan lo que le llaman las huellas de sangre, hasta que encuentran al animal y le dan el tiro de gracia, esta es una manera cruel, condenada por La Biblia, el animal debe de ser degollado con el cuchillo bien afilado, para que el sufrimiento sea mínimo, y se desangre. En el estado de Oregón, donde yo vivía, a los pollos los electrocutaban, otra manera cruel. Por eso yo, aunque a mi no me gusta la carne de pollo, para mis hijos me iba a una carnicería judía que tenían pollos kosher, por cierto en una ocasión que fui a comprar pollo, noté que unos decían "Kosher" y otros en un lugar separado no decían así y les pregunté por qué y esta fue la respuesta: "Nosotros tenemos un matarife experimentado en matar los animales correctamente, pero en ocasiones el cuchillo se amella y el animal no muere instantáneamente, y no se derrama la sangre, por esta razón nosotros los judíos no la podemos comer, así es que se la vendemos a los gentiles” increíble pero cierto, yo por eso siempre compraba los que decían "kosher".
Este suceso de la visión de Pedro ocurrió 3 veces "y el vaso volvió a ser subido al cielo", Hechos 10:10-16, noten que en el versículo 17, Pedro dudaba qué sería la visión, y en ese momento llegaron a la puerta los hombres enviados por Cornelio, y es muy cierto que nuestro Dios, sabe lo que hace, su plan siempre es un plan Maestro, ¡qué grande es nuestro Dios! Como podemos ver el motivo de la visión no tenía nada que ver con comidas sino con personas. Dios solo estaba preparando a Pedro, y es que Pedro era judío, por lo tanto no le estaba permitido visitar, ni siquiera hablar, con los gentiles. Pero en su defensa debo de decir que Dios les había prohibido a los israelitas mezclarse con los gentiles, incluyendo a la tribu de Judá que son los judíos, Jer.10:2; Núm:25; Mateo 10:5; 2Reyes 17:15, hay muchas más referencias bíblicas que ahora no recuerdo. Una pequeña aclaración: en el idioma hebreo, la palabra goyim, significa naciones, esa es la palabra utilizada, goy, quiere decir gentil, cuando leemos en el Antiguo Testamento la palabra naciones, dice goyim. Con el tiempo ya no lo usan, pero se le llama a los no israelitas, gentiles, y esto se usaba aún en los tiempos del Nuevo Testamento. Algunas iglesias le llaman “gentiles” a los no convertidos, pero el correcto significado es nación, y a una persona no judía "gentil". Recuerdan que anteriormente les dije que en la palabra común estaba la clave de la visión. Recuerden que el Señor dijo: “No le llames común”, y es que Cornelio, era un italiano militar, un gentil, pero no era como los otros gentiles adoradores de ídolos, Cornelio, según Hechos 10:2, 22, era "temeroso de Dios", y había aceptado todas las leyes de Dios, Hech. 10:1-2.
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